Mi propósito con esta andadura es expresar mi visión y opinión, extravagantes o no, sobre aspectos de la vida, usando la coctelería como metáfora. Para ello voy a crear mi recetario personal de coctelería.

Mi vida ha estado girando en torno a la coctelería desde hace ya algunos años. Empecé en esto por casualidad y, desde el principio, ha sido un mundo que me ha fascinado. No sólo por el espectáculo que conlleva su elaboración, sino también
porque es una vía a través de la cual se pueden expresar (y provocar) sensaciones y emociones, usando de una manera muy sutil los distintos sabores, olores, colores y formas.

En la coctelería, así como en la vida misma, hay que mezclar los ingredientes adecuados en su justa medida, para así obtener diferentes matices de cada momento. Y, en el saber mezclar los ingredientes, está el secreto del buen vivir.


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martes, 2 de noviembre de 2010

Jazmín Martini. Dímelo con flores.

MUY IMPORTANTE: Vamos a crear ambiente, así que, antes de empezar, haz clic aquí....



Vamos, vamos, no valen excusas, haz clic....

¡ Bien! Ahora sí puedo empezar....

“Por una mirada un mundo,

por una sonrisa, un cielo;

por un beso... yo no sé

qué te diera por un beso.”


¡ Pero con qué facilidad expresó Bècquer, todo ese cúmulo de anhelos y deseos en tan sólo cuatro versos!

Es un hecho que todos nosotros nos camuflamos tras corazas que nos construimos para salvaguardarnos de los daños externos que nos puedan infringir terceras personas. Es un acto instintivo el poner a buen recaudo nuestras inseguridades para así no mostrar nuestros puntos débiles.

Un daño colateral de este acto instintivo es el hecho que cada vez nos cuesta más dejar atrás estas corazas y mostrarnos tal y como somos, con la consiguiente sensación de frustración.

Y no sé si os pasa también, pero a mi me pesan estas corazas con las que cargo. En muchas ocasiones me siento como... ¿ sabéis cuáles son esas bolas de cristal que están llenas de agua, con un muñequito en medio, y cuando las agitas parece que cae nieve? Pues me siento como uno de esos muñequito, ¿ axfisiante la sensación, eh?

Pues bien, mi proposición en esta ocasión es la siguiente, que os quitéis esas corazas que os someten y así expresar, expresar y expresar... ya no más un mundo inexpresivo lleno de máscaras.

Mi deseo es que me des un beso de una vez por todas... “ Dame un beso”, una frase tan simple como complicada de pronunciar a la vez. Así que aceptando mi dificultad de expresar mis deseos con la facilidad con que lo hizo Bècquer en su día, te lo voy a decir con flores.

Un lenguaje que me cautiva tanto por su belleza como por su misterio, el lenguaje de las flores. Desde tiempos ancestrales, este lenguaje ha sido un modo de expresión, mediante el cual muchos desnudaban sus almas y ponían a flor de piel sus más íntimos deseos, y es éste el que voy a utilizar para quitarme una de las corazas que más me pesan.

Las flores, aparte de ese poder simbólico que tienen, también poseen un altísimo poder aromático, ornamental y gustativo, por esa razón te invito a un Jazmín Martini, mi particular manera de regalarte una flor que exprese lo que te quiero decir.

Un cóctel cuya delicadeza y belleza están equiparadas a su aroma y sabor. Una combinación que resaltan la fuerza y la simbología del jazmín, sensualidad, amabilidad, símbolo de amor en la India, de belleza en China, de felicidad. Todos estos adjetivos describen perfectamente lo que hoy vengo a decirte, que quiero un beso.

Del Jazmín Martini hay varias versiones, de las cuales he escogido la creada este verano para el vodka Grey Goose, vodka premium francés considerado uno de los mejores del mundo, se obtiene a través de la destilación de trigo con agua de manantial alpino que ha sido filtrada a través de piedra caliza del macizo central, además, esta destilación se realiza en la región de Cognac ( Francia).

Esta fina destilación y el agua de alta calidad, le aportan a este vodka un aroma fresco, limpio y elegante; un sabor suave y equilibrado y un final duradero.

Aparte, Grey Goose tiene una gama de vodkas aromatizados, a pera, a vainilla, a cítricos, con los que amplia su abánico de posibilidades combinatorias.

La receta es la siguiente:


1 onza de Grey Goose Classic.

½ onza de licor de naranja, energía revitalizante,

½ de jarabe de jazmín, que le dará un aroma floral, dulce e intenso, y es este amplio registro de aromas, el que me va a permitir decir sin palabras, “dame un beso”, ya sea de amistad, de cariño, de ternura, de deseo... pero, dámelo.

Un dash de zumo de lima, suave frescura con toque ácido, que contrarreste el exceso de dulzura para que no empalague, pero sin estropear la magia del momento.

Un dash de agua mineral.

Se vierte en la coctelera con hielo,el vodka, el licor de naranja, el jarabe de jazmín y el zumo de lima, se agita, se agrega agua mineral, se remueve suavemente. Se vierte el cotenido en copa de cocktail previamente enfríada con el sistema de doble colado.

Por último se decora con una flor de jazmín.

Armonía perfecta entre gracilidad, elegancia, discreción y dulzura para poner en tu paladar un deseo.

martes, 19 de octubre de 2010

Con cerveza, un brindis a tu salud


¿ Os ha pasado alguna vez que, acostumbrados a percibir vuestras vidas como una película en blanco y negro, percibís a la gran mayoría de las personas que os rodean del mismo modo? A lo largo de nuestras existencias nos cruzamos con infinidad de personas que por regla general las prejuzgamos y damos por sentado que no nos aportarán nada por lo que se tornan como sombras anodinas, y quedan en el exilio, y les negamos la oportunidad de darse a conocer.

Pero de repente, un día cualquiera, sin previo aviso, una de esas personas en blanco y negro capta vuestra atención, por cualquiera que sea el motivo, una sonrisa, una palabra, un gesto, ya sea éste bueno o malo, pero como por arte de magia, alguna de estas personas que antes tan sólo era una sombra, irrumpe en vuestras vidas y empieza a tener color y luz propia.

Y es entonces cuando os dáis cuenta de la suerte que habéis tenido de haber coincidido con esa perona ya que ha hecho que vuestras vidas sean más bellas desde que entró a formar parte de ella.

Y son estas personas las que perduran en nuestros recuerdos con un cariño certero, mucho más que las personas de las que tenemos espectativas de antemano, ya que estas últimas al tenerlas idealizadas, por regla general nos suelen decepcionar.

Por todo esto hago un inciso para hacer una recomendación y es la de no esperar nada de los que nos rodean, y aquí quiero establecer esta regla que es total y directamente proporcional, cuántas más espectativas nos creemos de personas en concreto, dichas personas nos decepcionarán el igual o mayor grado a las espectativas creadas.

Pero centrándome en el tema del que quiero hablar, por todas estas personas que irradian color en mi vida quiero proponer un brindis, pero un brindis con una bebida especial, ya que la ocasión lo merece, con cerveza, y ¿ os preguntaréis por qué? Pues porque es una de las pocas bebidas que detesto de forma acérrima, sé que muchos no entenderán el por qué de mi repudio hacia esta bebida de sabor amargo, fabricada con granos de cebada, o trigo u otros cereales, que son fermentados en agua con lúpulo, una bebida que no entiendo ni cómo ni por qué tiene tanta aceptación e importancia social, aun y sabiendo que tiene numerosas propiedades beneficiosas para la salud, yo simplemente no soporto ni su olor, si su sabor y declaro no haber probado un sorbo de cerveza en la vida... hasta que un buen día que probé un cóctel en el que la cerveza estaba entre sus ingredientes. De repente, ese día cualquiera, sin previo aviso, la cerveza combinada con los ingredientes adecuados, empezó a tener un determinado color y delicioso sabor, y mi concepto de ella cambió completamente. Y es entonces cuando una frase que escuché hace poco cobró sentido: “ Combinar bebidas e ingredientes para transformar algo imbebible en un placer para el paladar... eso es un arte”.

Hay centenares de cócteles hechos con cerveza, tantos como la imaginación abarque, pero me voy a decantar por el Brazilian Mule que elaboran en el Artesian Bar, en Londres. El brazilian mule es una variante del Moscow Mule, creado en la década de los 40 para contribuir al incremento de consumo de vodka en Estados Unidos, en el caso del brazilian mule, se sustituye el vodka por la cachaca y se le añaden varios ingredientes que hacen de este cóctel una auténtica delicia.

En coctelera se añaden los siguientes ingredientes: 1 ½ onza de cachaca, aguardiente tipico brasileño de color transparente y de sabor y aroma fuertes de alcohol; 1 ½ de jugo de manzana, ¾ onza de jugo de lima y ½ onza de jarabe de vainilla. Se agita la coctelera y se vierte el contenido en vaso old fashioned con hielo, para terminar se rellena con 1 ½ de cerveza de jengibre.

Y, por fin, sin vacilar un sólo intante más, levanto mi copa y brindo por ti, porque apareciste en mi vida sin esperarlo, porque estás aunque estés lejos, porque aunque saliste de ella quisiste volver a entrar, porque insististe en entrar, porque a pesar de no estar convencido de entrar en mi vida te atreviste y quisiste quedarte... por todos y cada uno de vosotros, gracias por estar ahí y darle color y sentido a la vida.

¡¡Salud!!

martes, 5 de octubre de 2010

Elderflower, porque yo lo valgo

¿ A qué sabe la decepción, la desilusión? En definitiva, todos esos estados que nos hacen sentir como un pedazo de carne a merced de cualquier egoísta que se nos cruce por el camino.

Pues en mi opinión sabe a hiel, amargo, muy amargo, y cuando crees que ya no puedes soportar esa amargura sigue sabiéndote amargo. Y es un amargor muy característico, con unas tonalidades especialmente intensas y únicas, y esto sólo lo sabe quien lo ha padecido.

Se me encoge el corazón cada vez que me cruzo con personas que tienen como doctrina el egoísmo más absoluto y como bandera a ellos mismos, y dan a sus semejantes el trato de pedazos de carne, sin detenerse a pensar que los demás existen y que no todo gira alrededor de ellos, sin querer comprender que puede que el resto de personas que habitan este mundo tengan, no sé cómo llamarlo... ¿ sensibilidad, sentimientos? Pues sí, egoístas del mundo, el resto de personas con las que os ha tocado convivir sienten y padecen del mismo modo que vosotros, os lo aseguro. Cuando nos golpéais, nos duele; cuando nos herís, sangramos, todo, absolutamente todo, igual que vosotros.

Hace poco han conseguido que ese intenso sabor a hiel retornarse a mi paladar como un viejo demonio que había conseguido olvidar, y no me gusta tener este sabor a amargo en la boca, ya que eclipsa el resto de sabores y anula toda ilusión y fuerzas. Los egoístas se me parecen a vampiros de energía, no te aportan absolutamente nada y lo único que hacen es quitarte la energía, te la chupan como si fuese sangre. Y algo de lo que tenemos que ser conscientes es que a lo largo de nuestras vidas no vamos a poder evitar etapas en las que este sea el sabor predominante, lo importante a tener en cuenta en estas situaciones es buscar las fuerzas necesarias para conseguir que este sabor desaparezca, personalmente, cuando tengo este sabor lo que me apetece es depurarme por dentro y por fuera, y por supuesto he encontrado el ingrediente perfecto para ello, la flor de saúco (elderflower). Las flores de este arbusto de tallos leñosos y color marrón grisáceo, tiene multitud de propiedades terapéuticas, aparte de haber sido considerado mágico, históricamente ha sido símbolo de pena y muerte, en la relilgión católica el árbol en que se colgó a Judas era un saúco, y los leños de la cruz de Jesucristo estaban hechos de saúco.

Y por ejemplo, en la tradición teutónica se relacionaba a la ninfa de los bosques Hyldemoer, esta ninfa habitaba en sus ramas y no permitía que lo cortasen persiguiendo a todo el que lo intentaba.

Pero no todas sus leyendas son negativas, los serbios son un ejemplo de ello, ya que al casarse llevan una ramita de saúco como señal de unión duradera.

Lo que realmente quiero resaltar de la flor de saúco son sus propiedades medicinales, entre las que cabe destacar que es antiviral, antioxidante, es diurético, elimina las manchas de la cara, entre otras.

Y algo curioso a tener en cuenta es que los frutos mientras están verdes son tóxicos.

En lo que a coctelería se refiere, la flor de saúco es un ingrediente aromático, de perfume acidulado, cítrico y la vez ligeramente suave, es muy común en Inglaterra, Suecia y Alemania, y se puede usar tanto el cordial de flor de saúco que sería el jarabe de flor de saúco, y el licor de saúco,
el St. Germain, ya que es el único que existe, es un producto limitado y exclusivo. Se elabora de manera tradicional, macerando las flores de saúco con un aguardiente de uvas blancas, redestilando una parte y luego esamblarlo con aguardientes y endulzarlo. La cantidad de azúcar que se usa es menor de lo habitual para evitar que el licor sea empalagoso.

Y como lo que necesito con urgencia es depurarme a toda costa, para sentirme bien cada día, para despertarme por las mañanas con fuerzas renovadas, para dejar atrás a los que no merecen la pena conservar. Recomiendo encarecidamente tomar flor de saúco, en la forma que prefiráis, pero tomarlo siempre que sea necesario, así que voy a invitaros a dos cócteles, uno elaborado con cordial de flor de saúco, el Martini elderflower, y otro elaborado con St. Germain, el Raspberry champagne cocktail. Aunque de nombres y caracteres muy diversos, me gusta llamarlos, el secreto de la flor de saúco.

El Martini elderflower fue creado por Arnaud Grosset, en Lyon en 2005. Sus ingredientes son 1 ½ de ginebra, 1 onza de cordial de flor de saúco, ½ onza de zumo de limón. Verter los ingredientes en la coctelera con cubitos de hielo, agitar, y servir en la copa previemente enfriada.

El raspberry champagne cocktail, normalmente es puré de frambuesa y rellenar con champagne, pero hay una variante en la que se le añade St. Germain y esta es con la que me quedo. En primer lugar porque contiene flor de saúco, para depurame el cuerpo y el alma, en segundo lugar frambuesa, el toque justo de dulce sin llegar a empalagar y por último se rellena con champagne, para celebrar simplemente que yo lo valgo.


En conclusión, si alguna vez os habéis sentido como yo me siento ultimamente, si en algún momento de vuestras vidas os han tratado como a pedazos de carne. Y lo más importante de todo, si no queréis caer en el vacío que esa sensación amarga produce, dos consejos os doy, dejar en el camino todo el lastre que nos produce ese estado, que todo lo que nos haga sentir tan mal, no merece la pena conservar, y... flor de saúco, depurarse, sentirse bien, porque nosotros lo valemos, que un amplio abánico de posibilidades estará a punto de abrise ante nosotros.


lunes, 20 de septiembre de 2010

Las mil y una historias del Martini.

En esta entrada quiero hacer un inciso en mi recetario, voy a dejar apartados los sabores, olores y sensaciones para contar algo de historia, a muchos les podrá parecer aburrida, a otros les parecerá divertida, a algunos le parecerá terrorífica, y en definitiva, como cualquier historia que se cuente, todo dependerá desde el cristal con que se mire. La historia que quiero contar es la de la familia del Martini, y en particular del Dry Martini.

Algo que me parece curioso es el modo en que pueden cambiar los matices y entonaciones de una historia en función de quien la relata. Lo que para unos es blanco, a otros les puede parecer negro, lo que para unos son los buenos de la película, a otros les pueden parecer los malos. Por mucho que se intente mantener la objetividad al relatar una historia, siempre sale a relucir la subjetividad de quien la transmite, y de quien la escucha también.

Y cuántas más versiones haya de una historia, más controvertida y atractiva será ésta.

Un consejo que doy a la hora de intentar averiguar la verdad sobre cualquier hecho es, primero escuchar cuántas más versiones mejor, y segundo, a cada una de estas versisones aplicar el siguiente proverbio árabe: “ Inteligente aquel que cree sólo la mitad de lo que se le dice, brillante que sabe qué mitad ha de creer.”

En lo que a coctelería y mixología se refiere, la historia del Martini es de las más seductoras, glamourosas, misteriosas, legendarias, y una inmensa lista de apelativos que se le podrían atribuir a este cóctel, aparentemente sencillo, y que se ha convertido en el rey de los cócteles, el cóctel elegante por exelencia, en el más sensual.

El origen del Martini es incierto, muchos se atribuyen su paternidad, por lo que circulan numerosas leyendas y anécdotas sobre ella, por lo que me voy a centrar en las más destacadas.

La leyenda más antigua data de 1500, en la Universidad de Leiden ( Holanda), donde querían obtener un elixir medicinal, para ello utilizaron enebro, destilando el zumo de las bayas maceradas en aguardiente. Esta creación del Dr. Boe, tiene aceptación como medicina y aguardiente, y se le llama ginebra. Este elixir, según palabras de Eduardo VII alivió la llaga de su estómago.

Otra leyenda es la de la musa inglesa, rubia, delgada, etérea, que se llamaba “Cocktail” y trabajaba de cantinera en el bar del Hotel Savoy de Londres. Tenía una gran creatividad para mezclar licores y aguardientes, y elevó sus preparaciones a la categoría de arte. Y se dice que cuando se dirigió a Estados Unidos en la época en la que el jazz reinaba en las barras, llevó consigo la fórmula del Martini.

La siguiente leyenda corresponde a los ingleses, muchos de ellos afirman que el Martini adoptó el nombre del famoso rifle utilizado por el ejército británico, el rifle Martini & Henry, cuya principal característica era su fuerte retroceso y exactitud. Por aquel entonces se consideró al Martini como un cóctel contundente, como un golpe seco, certero e impecable, igual que la bala de plata disparada por un rifle Martini & Henry.

Ahí va otra leyenda, es la del minero de Martínez. Esta leyenda data de finales del siglo XIX, en el bar de Julio Richelieu, en la localidad de Martínez, California. Un minero llegó y ofreció una recompensa a cambio del mejor cóctel, eso sí, él fue el miembro único del jurado. Estuvo tres días con sus respectivas noches evaluando hasta que llegó al ganador, una mezcla de tres partes de ginebra con una parte de martini rojo y con una aceituna en su interior.

Después de recuperarse de tan tremendo empacho alcohólico, bautizó al cóctel como “ Martínez”, en honor al pueblo.

Otra leyenda destacada es la paternidad que se atribuye la ciudad de San Francisco sobre el Martini. Un barman de esta ciudad tenía la costumbre de poner a sus creaciones un nombre relacionado con la persona para quien lo había creado. Un día, un cliente se quedó totalmente satisfecho con la mezcla de ginebra con vermut que le habían preparado, y lo único que sabía de él es que venía de la ciudad de Martínez. Así que cuando le preguntaron, que era lo que había preparado, el barmán contestó que “ Martínez”. Esta historia llega a oídos de los habitantes de Martínez y éstos, muy hábiles reivindican la paternidad y todos los años celebran festejos en honor al Dry Martini.

Y así podría llenar páginas y páginas, con historias sobre el origen del martini, ya que hay historias de Nueva York, París, Nueva Orleans...

Y, cambiando de tercio, el ritual de elaboración, el entorno, e incluso, la vestimenta, tienen un papel muy importante, pues han envuelto a este cóctel y a su familia, ya que hay una inmensa variedad de cócteles acogidos a esta familia, y sigue en constante crecimiento; en una nube de glamour, elegancia y misterio.

A la hora de la elaboración hay que tener muy en cuenta la precisión al verter la ginebra, remover con seguridad en el vaso mezclador, pero siempre sin pasarse pasarse, hay que tener precisión hasta en la forma de pinchar la aceituna, debe estar pinchada justo en el medio del lugar donde estuvo unida al olivo. Y, para los más elitistas, se os va a exigir total elegancia y firmeza hasta en la forma de pedir vuestro martini.

Toda esta minuciosidad en lo que a elaboración y entorno se refiere me hace llegar a la conclusión de que quiénes toman este cóctel son personas con una personalidad muy fuerte y marcada. Sencillos y elegantes por naturaleza, que anhelan rodearse de un ambiente con las mismas características. Personas independientes que les gusta ir contracorriente.

Y por último, otro dato sorprendente sobre el dry martini es el hecho de que muchas personalidades de la historia, entre ellos escritores, periodistas, músicos, actores, e incluso personajes de ficción, hayan hecho de este cóctel su bebida estandarte. En mi opinión, esto le ha conferido un aire aun más glamouroso a este cóctel. Y no sólo es que estas personalidades se hayan hecho bebedores asiduos al martini, sino que cada uno de ellos tenía su forma especial y genuina de prepararlo, y para cada uno de ellos su fórmula era la acertada.

Es como si estas celebridades hubiesen tomado cada uno de los “Autos Locos ( Waky Races)" y se hubiesen sumado a una loca carrera compitiendo para que su versión del Martini sea la ganadora.

Así que esta es mi particular versión de los “Autos Locos”:

“ Y aquí están de nuevo. El más osado, elegante, glamouroso, sensual grupo de pilotos bebedores acérrimos de Martini, compitiendo en la carrera más peligrosamente controvertida de la historia del cóctel, cada uno de ellos con su forma y estilo únicos de hacer su dry martini, y luchando por el título mundial de bebedor de Martini.

Ya se acercan a la línea de salida, en primer lugar, en el Rocomóvil, vienen Wiston Church

ill y el general Patton. El primero, estadista inglés de figura inconfundible y con u

na gran afición al Martini y un estilo muy personal de prepararlo, primero enfriaba la ginebra junto con la copa, escogía la aceituna con minuciosidad y tenía cerca una botella del mejor vermut seco

. Luego procedía a servir la ginebra añadir la aceituna. Por último miraba fijamente la botella de vermut, se concentraba un momento y ya estaba listo su dry. Y el segundo, general del ejército de los Estados Unidos en la II Guerra Mundial, seguía el mismo método que Churchill para preparar su dry, sólo que este último fijaba su vista hacia Italia.

En segundo lugar, va el Espantomóvil, conducido por el actor Dean Martin, y su pareja compleja, Jerry Lewis. El seductor Martin y el alocado Lewis actuaron juntos y triunfaron. El espectáculo gustó y se consolid

aron como pareja artística. Los diseñadores de imagen sugirieron poner una copa de Martini en la mano de Dean Martin, lo que le iba como anillo al dedo, hasta por el nombre. Y esta fue una de las características más reconocidas de Martin. Debió ser el personaje que más Martinis tomó en su vida.

En tercer lugar, conducido por Luis Buñuel, famoso director español, adoptado por México en el 49, se acerca velozmente el Super Convertible. El señor Buñuel tenía siempre una botella de ginebra inglesa en su nevera, con ella llenaba una copa triangular helada. La colocaba a trasluz junto a una botella de vermut Noilly Prat y dejaba que un rayo de luz traspasase la botella y la copa. Y con este ritual ya estaba hecho su Dry Martini.

En cuarto lugar, les sigue de cerca el Stuka Rakuda, conducido por el que llegó a ser uno de los presidentes más queridos de Estados Unidos en la difícil época de la ley seca, el presidente Franklin D. Roosevelt, que fue precisamente el que derogó dicha ley. El país entero festejó la derogación y el mismo Roosevelt brindó públicamente con un Martini.
Más adelante de descubriría que el señor Roosevelt era un cantinero muy especial, ya que añadía un toque de anís o un to que de zumo de naranja, según se terciase, a sus Martinis.

En quinto lugar, pero no por ello muy atrás, va el Compact Pussycat pilotado por la célebre y sex-symbol Madonna, abanderando el cóctel más sexy y afrodisíaco de la familia Martini, el Cosmopolitan.
Este cóctel fue creado en Nueva York en la década de los 80 en su honor.

En sexto lugar, viene pisando fuerte el Super Chatarra Especial, conducido por Ernest Hemingway, gran escritor y periodista estadounidense. Fue testigo de las dos grandes guerras del s. XX.
A Hemingway le gustaba la siguiente proporción en su Martini, quince medidas de ginebra por una de vermut. Mezcla a la que denominaba " Montgomery" en alusión al militar británico, el cual decía que no entraba en combate si su ventaja no era de quince a uno con respecto al enemigo.

En séptimo lugar, conduciendo la Antigualla Blindada viene Humprey Bogart, nacido en Nueva York en el seno de una notable familia, su padre médico y su madre pintora, ambos alcohólicos, de ahí sus genes para la bebida. Su primer éxito cinematográfico fue con " El Bosque Petrificado", donde interpreta al gánster Duke Mantee, el cual era un gran bebedor de Martini, bebida inseparable de todo jef e de la mafia. Se le atribuyen numerosas frases haciendo referencia a su afición a los Martinis, y cabe destacar la que le dedicó en su lecho de muerte: " No debí cambiar del Scotch a los Martinis".

En octavo lugar tenemos el Alambique Veloz, conducido por Richard Nixon, abogado norteamericano que llegó a ser prediende de los Estados Unidos. Cargo del que tuvo que renunciar debido al escándalo de la ilegal interceptación telefónica, llamado caso Watergate. Y según dicen, el señor Nixon ahogó sus penas en Martinis durante este peliagudo proceso.

En noveno lugar, el inconfundible Frank Sinatra, conduciendo El Superheterodino. El hijo predilecto de Nueva Jersey, famoso por sus magníficas interpretaciones, por su hedonismo y volutuosidad.
Al igual que Dean Martin, Sinatra hizo suyo el Martini como carta de presentación.

En décimo lugar viene El Troncoswagen, conducido por Truman Capote, célebre escritor nacido en Nueva Orleans, pasó su infancia sumido en el mayor de los aislamientos, ya que su madre lo dejó al cuidado de una familia numerosa de Nueva Orleans, porque ella era muy joven y ambiciosa para hacerse cargo de él. Y así palió el aislamiento, escribiendo. Escribió mucho, y siempre acompañado de su Martini. Una célebre frase de Capote fue: " Los escritores, cuando menos aquellos que corren auténticos riesgos, que están dispuestos a jugarse el todo por el todo y llegar hasta el final, tiene en común con otra casta de hombres solitarios: los individuos que se ganan la vida al billar , dando cartas y tomando Martinis. "

Y por último, en undécimo lugar, pero no por ello el último conduciendo el Super Ferrari Especial, quién si no, el agent e 007, James Bond, que prefiere su Martini revuelto y no agitado, porque cuando el Martini está revuelto, la bebida termina transparente y los ingredientes se mezclan delicadamente. Y cuando está agitado, la bebida termina como una nebulosa ya que el hielo se rompe en pedazos más pequeños y el frío se reparte más rápido pero de forma más descontrolada.

Lo que no sab ía Bond es que las propiedades naturales de la ginebra y del vermut se incremente cuando son mezclados, pe ro cuando son agitados se aumentan de una forma abismal.

Los corredores ya se acercan a la meta, no se ve un posible ganador. Ahí vienen, ya están en la recta final, todos corren como si en ello les fuera la vida, todos por su Martini.
¿ Quién ganará? Las apuestas siguen abiertas, así que, ¿ cúal es tu apuesta?"



martes, 7 de septiembre de 2010

Before dawn. Necesito miel, ¿ y tú?

Necesito urgentemente dulzura, mucha dulzura, y cariño, mucho cariño... Observo a mi alrededor y me doy cuenta que vivo en un mundo en el que el cariño escacea cada vez más, lo que hace que nos volvamos seres hostiles, anodinos, grises... y lo que más me alarma es que nos estamos acostumbrando a vivir de ese modo, a no recibir cariño y como consecuencia a no darlo. Pues no, yo me revelo contra esta regla establecida porque necesito cariño. Necesito un abrazo cada día, un beso, una caricia, ¿ sabéis cuánta energía positiva se transmite con una simple muestra de cariño o afecto? ¿ Cuántas tensiones se alivian? No voy a exagerar y afirmar que nos solucionen problemas, pero sí alivian su peso, es bueno para el corazón, nos hace sonreír, nos reconforta. En mi opinión es una de las cosas más saludables y con menos efectos secundarios dañinos que nos ofrece la vida.
Así que, si tú también necesitas cariño como yo, si te quieres unir a mi petición, te hago la siguiente propuesta, pon algo de miel en tu vida, abraza, besa, acaricia, transmite tus buenas energías, que seguro que las tienes y que alguién las necesita, y así recibirás la de los demás.
Pues bien, para que vayas abriendo boca, te quiero endulzar el paladar, así que ahí va esta mi muestra de cariño, te invito a un cóctel hecho con miel, es original, exótico y seductor... y sobretodo dulce, muy dulce, y preparado con todo mi cariño.
Hay una nueva tendencia en el mundo de la mixología y es añadir especias o ingredientes totalmente inusuales a los cócteles para darles un toque de exotismo y para ampliar la gama de sabores hasta ahora utilizados, y uno de ellos es la miel. Éste es un ingrediente que , aparte de poseer infinidad de propiedades para nuestro organismo, es un endulzante natural y a la hora de utilizarlo en los cócteles le aporta a éstos un sabor único y diferente que acentúa el gusto de los cócteles sin llegar a ser el sabor dominante. Otra característica que cabe destacar de la miel es que se combina perfectamente con el resto de ingredientes, suaviza los sabores fuertes y no altera la textura del cóctel.
¿ A qué sabe el cariño? Para mí, el cariño sabe a dulce, pero un dulce especial y característico, un dulce que combina perfectamente con un toque de picante, con un toque de acidez, con un toquecito de amargor, con un toque sugerente... en definitiva, me sabe a miel.
El cóctel que he escogido es, "Antes del amanecer", un cóctel del mixólogo Junior Merino, The Liquid Chef, uno de los precursores del uso de miel en lo cócteles.
Añadimos en la coctelera 1/2 onza de miel de trigo sarraceno, para empezar, dulzura a raudales. Seguimos con 1 onza de tequila añejo, cuando el tequila se funde con la miel formará un néctar tan delicioso que querrás saborearlo más de una vez, 1/2 onza de licor de cereza, que es símbolo de pureza, belleza y felicidad, aparte de ser una buena fuente de vitamina A y C, y aporta un sabor dulce con un toque de melancolía. 3/4 onza de zumo de lima, fresca acidez que evitará que caigamos en el empalague y matizará el resto de sabores, 1 onza de zumo de pomelo rosa, tras su desconcertante sabor amargo inicial , es una fruta que nos ayudará a evitar enfermedades cardiovasculares, cosa que es muy importante cuidarnos cuando estamos sedientos de cariño; y además, junto con la lima contrarrestará el resto de sabores dulces.
Una vez hemos añadido todos los ingredientes, se añade hielo y se agita. Servimos en copa de cóctel previamente enfriada y decoraremos con trozo de cáscara de naranja y una cereza.

Y, antes de amanecer porque es uno de los momentos más propicios para recibir cariño y uno de los momentos que me encanta pasar contigo.

domingo, 29 de agosto de 2010

Apple melon martini, ¡ qué divertido pecar!

Porque considero que la vida es demasiado corta para desperdiciarla y está hecha para vivirla, porque siempre he pensado que hay que aprenderse las reglas para luego transgredirlas, porque todo en la vida depende del cristal con que se mira, por ello quiero invitarte a un cóctel, para demostrarte que pecar nunca fue tan divertido.
A lo largo de nuestras vidas nos han enseñado a vivir bajo el yugo del pecado, siempre cumplir las reglas, si no queremos que caiga sobre nosotros el castigo divino, pero vamos a ver, ¿ alguién sabe en qué consiste ese castigo? Nos han enseñado a seguir al rebaño... uf! ¡ Qué agobio! ¡ Con lo divertido que es pecar! ¡ Qué sería de nuestras vidas sin ese placer, sin ese subidón de adrenalina que supone caer en la tentación, ¡ oh! la dulce tentación.
Recomiendo insistentemente, al menos de vez en cuando, caer en la tentación, siempre que ésta merezca la pena...Y sé que tú merece la pena, y por esa razón te invito a un apple melon martini.
Por un lado manzana, la fruta del pecado que camuflada con la dulzura del melón harán que sea inevitable que caigas en la tentación.
Vamos a ello, así que siéntate, relájate y prepárate para disfrutar de este dulce pecado.
En la coctelera, vertemos, 1 1/4 onzas de vodka, aguardiente neutro y perfecto para que suba la temperatura de una manera discreta; luego 3/4 onzas de licor de manzana, el eje de giro del fruto del pecado, 1/2 onzas de Midori, licor de melón por excelencia, creado en Japón aunque actualmente fabricado en México, este licor fue presentado en 1978 con una fiesta de lanzamiento celebrada en el Studio 54 de Nueva York. Es un licor con contundente sabor y aroma a melón y de extremada dulzura, pues considero de extremada importancia el pecar con dulzura, sabes muchísimo mejor, te lo aseguro.
Y por último añadimos 1/2 onza de zumo de lima, ligero toque de fresca acidez para contrarrestar la dulzura.
Por fin añadimos hielo y agitamos lo justo para mezclar y enfríar los ingredientes sin llegar a licuar el trago.
Y finalmente vertemos en copa de cóctel previamente enfriada, con la técnica del doble colado pues la apariencia de todo pecado ha de ser lo más transparente y sinuosa posible, cuando haya zumo de frutas entre los ingredientes, éstos pueden enturbiar la apariencia del cóctel y dar una visión no deseada él.
Ah! Y un trozo de manzana en la copa como decoración, para que desees morderlo todo.

En resumen, chicas y chicos, sed malos, caed de vez en cuando en la tentación, divertíos, en definitiva sentiros vivos. Porque después de todo, pecar, ya sea el pecado original o no, nunca fue tan divertido... Sobretodo si el pecado merece la pena, como tú.

domingo, 22 de agosto de 2010

Mandarina mint martini, ¿ juegas?

Para alguien con mucho arte.


Te propongo un juego, hoy me siento algo traviesa, con ganas de divertirme y quiero que nos divirtamos los dos..

Te propongo un juego en el que debe predominar la diversión, el entretenimiento, la originalidad, la picardía, el misterio... y por qué no, la sensualidad.
Te propongo jugar al divertido juego de la seducción. Un juego con mucho arte en el que a ratos seduces y a ratos de dejas seducir.

Para comenzar te voy a explicar el objetivo del juego. El objetivo es seducir al contrario, entendiéndose seducir como el acto de inducir y persuadir a alguien con el fin de agradarle con muy diversos fines. Seducimos cada vez que logramos que la persona que tenemos enfrente se siente atraída por nosotros. A todos nos gusta seducir, hay en ello una carga genética, porque en defifnitiva, a todos nos gusta gustar, hay personas que son más extrovertidas que lo tienen más fácil, y otras que lo son menos e ingenian sofisticadas argucias para llevar a cabo su estrategia de seducción. Pero siempre debe haber un denominador común en toda estrategia, ésta debe ser original, divertida, para captar al seducido y hacer que quiera aproximarse cada vez más.

La regla básica de nuestro juego es el respeto, por lo demás, no hay reglas, así que da rienda suelta a tu imaginación e ingenio porque comenzamos el juego...

Abro yo el juego, te concedo esa ventaja, seré la primera en mostrar mis cartas, en mover ficha.
Para empezar te voy a hacer una sugerente oferta que te será imposible rechazar. Te invito a un cóctel, ¿ te apetece? Lo prepararé especialmente para ti.
A ver, déjame pensar... ¡ya sé! Te invito a un mandarina mint martini. Un cóctel que te sorprenderá, ya que tras su apariencia simple y discreta esconde una original y excelente combinación de sabores que te cautivarán.

En primer lugar macero en el vaso de cristal de la coctelera Boston, tres piezas de mandarina, doce hojas de hierbabuena y media onza de azúcar líquida. Mandarina que dará vitalidad, chispa, aroma. Hierbabuena que dará frescura y picardía. Y azúcar que dará dulzura, dulzura y más dulzura... eso que no falte.
Lo primordial es llamar tu atención usando este contrapunto de sabores y aromas, pasar de la suavidad y el aroma, a la frescura, de la dulzura a la picardía, al toque picante. Jugar al desconcierto dotando al ambiente de un aura de seductor misterio, para así llamar tu atención y poder comenzar el juego.
Luego el hielo, para enfríar un poco el ambiente, porque no queremos que este juego acabe en seguida, ¿verdad? Seguidamente zumo de media lima, el toque justo de ligera acidez para suavizar sabores e intenciones, es más divertido si no te enseño todas las cartas en la primera tirada.
Y ahora es el turno del toque estrella, el que te sorprenderá muy gratamente, el más atrevido... Pues en este juego, hay que ser osado para ganar la partida... Es el turno de la vainilla, media onza de jarabe de vainilla, que le dará, no sólo un aroma suave y acaramelado, sino un sabor insospechadamente delicioso. El toque original,afrodísicaco y sensual que nos faltaba y que te enganchará definitivamente.
Y por último el alcohol, una onza y media de Absolut Mandarine, para que vuelva a subir la temperatura con el potente aroma y la vitalidad de la mandarina.
Cierro la coctelera, agito, sirvo en copa de cóctel y decoro con una hoja de hierbabuena, sencillez y elegancia para terminar mi jugada.

Espero que te haya gustado mi invitación, y cada vez que saborees este cóctel te acuerdes de mí...
Bien, pues esta ha sido mi jugada, ahora te toca... ¡así que, hagan juego!
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