Querido Príncipe Azul.
Llevo tiempo queriendo tener algunas palabras contigo, podría poner mil excusas y motivos, pero a estas alturas es más por ordenar mis ideas y quedarme satisfecha, que por cualquier otra cosa.
Para dar rienda suelta a mi verborrea, escasa cuando huele la tensión, he mirado en mis rincones más recónditos hasta encontrar la simbiosis adecuada, porque cuando de amor/ desamor se trata, no hay mejor combinación que unas palabras desgarradoras y una dosis de alcohol.
Así que he rebuscado en mi caja de herramientas, he sacado los mejores ingredientes y mi glosario de ideas, para escribirte esto:
Vodka
Ni te imaginas la de veces que te he soñado, te he imaginado, anhelado... De la forma más pura, de la forma más libidinosa.
Eras tan perfecto, tan impoluto. En mis sueños nada podía enturbiar tu imagen.
Imaginaba a todas horas cómo tú me mirabas, yo te miraba, nosotros nos mirábamos, ellos nos miraban con envidia; y así, mientras dábamos un repaso a los tiempos y formas verbales, nos prometíamos amor infinito, hasta supurarlo por las orejas.
Chartreuse Amarillo
Licor elaborado con 130 hierbas, y que recibe su nombre en honor al monasterio cartujo de Grande Chartreuse, de donde procede.

El Chartreuse amarillo es de menor graduación alcohólica y de sabor más suave y dulce que el verde.
Herbal, fresco y dulce, un escondite acogedor donde refugiarme. Ése iba a ser tu regazo, tus abrazos, ése tendrías que haber sido tú.
Desde muy pequeña leí y escuché leyendas sobre tí, que vendrías a rescatarme, que cuando aparecieses todo iba a ser perfecto; y en definitiva que el resto del universo iba a dejar de girar para hacerlo a tu alrededor a partir de entonces.
Pero lo que pasó es que giré y giré, hasta que dejé de ver de tanto marearme.
Cola de caballo
¡ Ay! Mi Príncipe, ni te imaginas la de sapos que he besado creyendo haberte encontrado.
Ante mi se han paseado estos especímenes, con sinuosas formas, sonrisas y malas artes, para hacerme creer, como si de un espejismo se tratase, que eran tú.
¡ Y cuán desagradable sabor al besarles y notar sus verrugosas pieles en mis labios! ¡Buf! Se me pone la piel de gallina de recordarlo, y esa imperiosa necesidad de depurarme para olvidar esa estremecedora sensación.

Sechuan Bottom y menta.
Mmmmm... ¿ Qué es esa sensación? Es muy extraña, eléctrica, chispeante, que duerme mi sentido de la alerta y hace que baje la guardia.
Son esas mariposillas en el estómago que sentía cuando creía haberte encontrado.
Y que alguien las ha debido de fumigar, pues hace tiempo que no las siento ahí dentro.
Y esa frescura que haría de cada día que pasásemos juntos un día nuevo, nada iba a ser monótono entre nosotros. Se suponía que ibas a ser un chico divertido, caballero, elegante a la par que sencillo, que sabrías llevarme por todos los senderos de la vida.
Y esa frescura que haría de cada día que pasásemos juntos un día nuevo, nada iba a ser monótono entre nosotros. Se suponía que ibas a ser un chico divertido, caballero, elegante a la par que sencillo, que sabrías llevarme por todos los senderos de la vida.
Lima:
Humor pero del ácido, de ese que te hace decir, “¡ Iiiuuuu! “, en cada sorbo.
Reírse, hasta de una misma, es la mejor actitud para suavizar infinidad de dantescas situaciones vividas, cuando la espera se ha convertido en eternidad.

Y para ti, mi querido príncipe va este cóctel “sin nombre”, ya que nunca has aparecido ni siquiera sé cómo te llamas. Un cóctel con sorpresa, fresco, suave y apasionado, fresco y divertido, todas esas sensaciones que tú ya no me vas a dar.